lunes, 17 de julio de 2017

Noche y día.

Me escondo debajo de libros,
deseando vivir las historias con final feliz,
y yo, yo tengo un lío interminable,
un círculo sin fin, infinito, demasiado grande, 
fuego díficil de apagar.
Pero entonces sé,
que también hay finales malos,
criticados, despreciados, ¿reales?
Me escondo con la música,
comprende, aconseja,
me duerme envuelta por Morfeo.
Somníferos musicales.
 Debajo, en la noche,
calma, estabilidad.
Los demonios acechan de día,
despierta, vulnerable.
Subo el volumen,
notas graves, tristes,
constantes débiles,
frágiles ojos cristalizados,
desahogos en una hoja de papel.

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