Un haz de luz apareció,
envolviéndomeconsumiéndome.
Me hace brillar,
cada hebra de mi pelo,
cada lugar descubierto de mi piel,
cada mota miel de mis ojos,
luz, felicidad, éxtasis.
Prefería la noche hasta que me habló,
posé mis ojos en él,
pelo de oro viejo,
ojos del reflejo de los míos,
ansiosa por conocer más.
Sólo su nombre y voz no basta,
cuando le conocí,
perdí la cabeza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario